Ímpetu y desahogo

JAMIR JOHANSON

Junio 2014
Público: 13.947 visitantes

A Jamir Johanson el oficio y la constancia le hace amar el trabajo con creces. Se introduce en su taller y solo siente la necesidad de expresión como la energía que dirige sus actos. El ímpetu marca sus primeras pinceladas, pero también define y llena su estilo. “Solo pienso en desfogar mi arte”, confiesa sobre su apasionada entrega al lienzo y los colores. Esa forma de desahogo de ánimos da cuerpo a un sello personal ya consolidado e inconfundible. Jamir Johanson es un conjunto de líneas y de trazos que emanan de la abstracción y sostienen un hilo conductor en la gestualidad e identidad de su trabajo.

Temáticamente, la figura humana y el desnudo son su constante porque siempre busca “descubrir ese algo diferente que tienen las personas”. En su obra también están presentes los paisajes, los árboles, las frutas tropicales y los animales. Los seis meses de producción que preceden a la muestra que presenta en la Manzana 1 Espacio de Arte develan el camino de expresionismo por el que optó. El artista ofrece aquí cuadros con la intensidad de la estética expresionista y con las formas, esta vez, de la figura femenina, de las bailarinas de ballet, de la música y los violines.

“La música, la danza, la pintura nacen del alma y yo quiero trasmitir las emociones que generan en mi, que motivan la pasión y el deseo de colores y formas. El color, con fuerza y trazos gestuales, hace que me conmueva, que busque armonía y que mi pincel de llene de ritmo. En el color van mis sentimientos”

Jamir Johanson


Información biográfica

Jamir Johanson nació en Cajabamba, norte de Perú, el 4 de septiembre de 1973. Creció y terminó la etapa escolar en ese valle pleno de montañas y de clima templado que motivó su amor por la naturaleza. Pueblo pequeño y cuna de pintores peruanos consagrados, el artista considera que ese referente contagió su interés, influyó en su vida y marcó su camino hacia el arte. Lima fue el destino siguiente donde cursó la especialidad en pintura durante siete años, en la Escuela Nacional de Bellas Artes.

Fue también la pintura la que trajo a Jamir Johanson a Santa Cruz de la Sierra en 2004. Vino para presentar una exposición y decidió quedarse atraído por las oportunidades que encontró en esta tierra y por lazos familiares, sus hermanos, en los que encontró soporte afectivo. Para entonces tenía seis años de experiencia después de su formación académica, ya había arrancado en la labor artística profesional, pero fue en Santa Cruz donde maduró su trabajo pictórico y su carrera.

La creación y venta de cuadros pequeños fueron sus primeros pasos. En los siguientes agrandó formatos y encontró su estilo en las formas, colores, técnicas y temáticas hasta consolidar su identidad. A 10 años de su llegada Jamir Johanson puede afirmar con satisfacción que tiene cumplidas sus principales aspiraciones de artista: tener un taller amplio, cómplice de su entrega disciplinada al trabajo, y vivir del arte. Antes de llegar a esta muestra en la Manzana 1 Espacio de Arte, Jamir Johanson expuso en ICPNA (Lima, 1998); Tendencias (Singapur, 2004), en la Casa Municipal de Cultura Raúl Otero Reiche (2008), en Kiosko Galería (2011) y en Los Tajibos (2012).